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Ocupar Pueblos Abandonados

De acuerdo con Petro, quizás consideren que nos equivocamos porque decidimos invertir en la educación y en la cultura. El 19 de abril de 1973, Txiquia, jefe militar” de ETA, murió en un enfrentamiento en Algorta tras un soplo a la Policía. Su apodo dio nombre al comando” que asesinará a 1973, con los sucesivos cambios en la CIA, Walters ocupó durante dos meses el puesto de mando en la agencia. Así que el dicho hermano mayor se personó en el Colegio y le puso las pilas al Profesor.

Para atraer la atención de la policía, ETA secuestró el 16 de enero al industrial Huarte, el constructor del Valle de los Caidos, con mano de obra de rojos encarcelados, ya que la constructora Huarte y Cía que se uniría a las obras en 1952 y dispuso de mano de obra semiesclava para sus negocios privados por concesión del régimen de Franco. Así, en 1943 Agromán , la empresa de Huarte, disponía de 250 presos republicanos trabajando en el Monumento, 100 en las obras de el Escorial Aguas y Escorial Arca de Juan y otros 140 en diversas obras repartidas en cuarteles y monasterios.

Dos años después lo sacaron de la cárcel para enviarlo temporalmente a Oslo por presiones del PNV y finalmente lo acogió la amnistía General. En febrero del 73, un miembro de los Servicios de Información de la Policía reconoció a varios etarras en una cafetería de Madrid, comunicándoselo a sus superiores, quienes le dijeron que ya estaban controlados. Yo fui espía de Franco” , Barcelona, Argos-Vergara, 1977 y Terrorismo Internacional”, Barcelona, Argos - Vergara, 1978. No se descartan otros apoyos, pues las declaraciones de los congresos del PSOE en aquellos años apoyaban explícitamente el terrorismo vasco.

Los etarras contaron con el vital apoyo de viejos militantes del PCE, quienes proporcionaran a los vascos distintos alojamientos y el zulo-prisión al que llamaron la granja”, situado en la Calle Hogar, nº 68, 4º D, en Alcorcón , localidad madrileña próxima al piso de la Calle Mirlo y a la carretera de Extremadura. El desacuerdo de Wilson con la Forest determinó su marcha de Madrid para San Juan de Luz (Francia). El día 23 los etarras robaron con éxito la armería Alonso, en la Calle San Francisco de Sales; no hubo detenciones. Carlos Arias Navarro posteriormente fue premiado con su ascenso a la Presidencia del Gobierno tras su fracaso policial.

El de la benemérita avisó a la policía, con el resultado de que el coche de patrulla enviado fue interceptado por otro de los Servicios Secretos españoles, cuyos tripulantes tranquilizaron a los policías del 091. Los Servicios Secretos como hemos visto, estaban al día, además José Ignacio San Martín, Jefe del SECED, más tarde condenado a 10 años de prisión por su participación en el Golpe de Estado del 23-F, escribió en su libro Servicio especial. La galería se hizo profundizando en el suelo, para evitar las conducciones de electricidad, teléfono, alcantarillado, gas y agua.

A las órdenes de Carrero Blanco”, que: es rigurosamente cierto que el entonces Director General de la Guardia Civil, días antes del atentado, me informó sobre la intención de ETA de secuestrar al Almirante y a su esposa”. El 14 de diciembre de 1973 se celebró el último Consejo de Ministros del Gobierno de Carrero, en el que Arias, que era el responsable de la seguridad de Carrero, anunció inminentes e inconcretas acciones terroristas de ETA. El 3 de diciembre, Achulo, Argala y Quiscur se desplazan al semisótano alquilado por los etarras, haciéndose pasar uno por escultor para justificar los golpes y ruidos.

El ruido producido, sobre todo al perforar el muro (tardaron todo un día en ello), fue ensordecedor y difícilmente achacable al producido por el supuesto escultor que habitaba el local (el domingo anterior al atentado los golpes, seguidos y muy intensos, repercutían en las paredes de la finca). También cancelaba la amenaza de una colaboración del gobierno español con el francés para compartir la fabricación de armamento nuclear.

La dirección de ETA, fijó con antelación como fecha del atentado el 18 de diciembre, dado que poco después estaba previsto el comienzo del juicio contra diversos comunistas de llamado Proceso 1001 luego se retrasaría al 20 para no coincidir con la visita a Madrid de Henry Kissinger los días 18 y 19, primera oficial a España del judío alemán. Para Estados Unidos, Carrero era un obstáculo en la dominación militar y un cerrojo para la democratización.

Una semana antes del atentado, Goiburu envió desde Francia a otro comando para recoger y dar protección a Trepa, Chomín y Ezquerra en su vuelta al santuario francés. Tres cargas de dinamita, de 25 kg cada una y a un metro de distancia entre sí, estaban, según los etarras, situadas en los extremos y el centro del trazo superior de la T” de un túnel perfectamente apuntalado para resistir el tráfico rodado; sin duda un diseño de artificiero profesional y una ejecución de aparejador experto. Tras la entrevista Carrero Blanco transmitió la sensación de que había sido amenazado.

Al día siguiente, víspera del crimen, Carrero y Kissinger se entrevistaron durante más seis horas, al parecer, por lo que el Almirante no tuvo tiempo para despachar con nadie más. Carrero se mantuvo en su posición de no renegociar el acuerdo sobre la utilización de las bases militares en España si no se establecía un tratado bilateral de defensa mutua con Estados Unidos. Kissinger sentenció: Si pero es que cuando España es importante, es peligrosa”, 24 horas después de esta tensa entrevista y de la negativa española de ceder en su pretensiones Carrero era asesinado.

Su muerte guarda mucha relación con la del presidente italiano Aldo Moro secuestrado, torturado y asesinado por las Brigadas Rojas tras una entrevista con Kissinger. Carrero, hombre de costumbres y con escasas medidas de seguridad, ese 20 de diciembre, el almirante se dirigía a primera hora de la mañana a misa, como todos los días, en el coche oficial para recorrer el corto trayecto entre su casa, en la Calle Hermanos Bécquer, hasta la iglesia jesuita San Francisco de Borja, en la Calle Serrano. A partir de 1951 Carrero ocupó prácticamente la jefatura del Gobierno en el Régimen.

Un Austin Morris 1.300 estaba aparcado en doble fila, a la altura de una señal que marcaba el lugar con un trazo rojo vertical de 1 metro, frente al 104 de la citada calle, a menos de 100 m de la puerta de la misma embajada, obligando al tráfico a pasar por encima del trazo superior de la T” del túnel, donde estaban las tres cargas explosivas. En la esquina de Diego de León y Claudio Coello, opuesta a la iglesia de los jesuitas, Argala, vestido con un mono azul y subido a una escalera, activó la bomba a las 09'28, hora en que se paró el reloj del coche de Carrero.

El enorme embudo producido por la explosión, de unos siete por diez metros de superficie y casi tres de profundidad, comenzó a llenarse de agua de las conducciones rotas. Y para perpetrarlo, sus autores pudieron moverse por Madrid con toda impunidad, además de haberse ignorado todos los informes que llegaron sobre los terroristas. Por otro lado, los partidarios de la ruptura con el Régimen y su solución de una Monarquía encarnada en Juan Carlos, consideraban a Carrero Blanco un obstáculo a remover, de entre ellos la principal fuerza era la autodenominada Junta Democrática, la cual contaba con el apoyo encubierto de don Juan de Borbón y Battenberg, en pugna con su hijo.

El plan de sucesión de Franco no era otro que Carrero continuara como el jefe del gobierno y el príncipe Juan Carlos, que ya había sido designado heredero en 1969, se convirtiera en Jefe del Estado después de su muerte en su caso, grave incapacidad. Con el asesinato de Carrero, la Administración Nixon eliminaba la oposición del almirante a la renegociación sobre las bases militares y a la entrada de España en la OTAN y la ONU.

Kissinger lo sabía e inmediatamente después de que ocurriera el atentado, comunicó lo sucedido al Presidente Nixon y lo hizo en el memorándum secreto 6720 que escribió con el apoyo del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Tres días más tarde la CIA emitía un boletín de máximo secreto en el que tranquilizaba a la Casa Blanca al informar que la atmósfera general (española) se ha vuelto más normal después del funeral del Primer Ministro Carrero.